“No a la pignoración de la tasa de seguridad por 15 años”: Isabella Pulgar

*A la fecha no se han entregado detalles del convenio interinstitucional 

La diputada Isabella Pulgar Mota expresó su malestar, una vez más, por la forma clandestina en la que se está tratando todo lo relacionado con el manejo de la tasa de seguridad, debido a que tiene conocimiento de que en la Gobernación se está estudiando la posibilidad de pignorar estos recursos por 15 años.

Pulgar Mota señaló que a la fecha nadie de la Gobernación del Atlántico ha convocado a los diputados de la Asamblea para explicar en qué se invertirán los recursos.

“Espero que este tema de la pignoración de la tasa de seguridad sea un rumor y no que el gobernador Verano, una vez más, tome una decisión unilateral a espaldas de la Asamblea, sería un atropello contra la institucionalidad y nuestro derecho a ejercer control político”, dijo la diputada del partido Liberal.

Agregó que el gobernador debe ser claro con la gente en el Atlántico, puesto que tienen el derecho a saber en qué y de qué forma se invierten sus recursos.

“Es dinero que la gente tributa a la tasa de seguridad y convivencia y tienen todo el derecho a saber qué se hace con esos recursos. Es un tema de responsabilidad que tiene el gobernador y no puede olvidarlo”, manifestó la diputada Liberal.

El pasado 30 de enero, en el recinto de la Asamblea, la diputada del partido Liberal expresó su descontento por la firma, a espaldas de la duma, de un convenio interinstitucional para ceder el manejo de gran parte de los recursos de la tasa de seguridad al Distrito de Barranquilla, puntualmente lo que corresponde al área metropolitana, sin tener en cuenta, además, la opinión de los alcaldes de los municipios, salvo el de Puerto Colombia.

“Los diputados no somos figuras decorativas. Este tipo de decisiones tan trascendentales, que afectan los intereses de todos los atlanticenses, ameritan un debate en la Asamblea para discutir su aprobación”, sostuvo en su momento.

La diputada Pulgar invitó al gobernador a que no omita a la Asamblea y que se siente a dialogar este tema que afecta a todo el departamento.

“Si entregamos al Distrito $78 mil millones de la tasa de seguridad, más los recursos asignados a infraestructura turística, mantenimiento de parques, mantenimiento de playas, AIR-E (3%) y Asoatántico (16%), quedarían solo unos $20 mil millones para municipios, una cifra vergonzosa para atender las necesidades de seguridad del departamento”, explicó la diputada.

El Atlántico tiene sed: ‘El Niño’ nos sorprende una vez más

El sur, siempre el sur del Atlántico, sufre los estragos del clima, ya sea por la abundancia de agua, cuando llega el tan temido Fenómeno de La Niña, o escasez por ‘El Niño’, como está ocurriendo en la actualidad.

Lo cierto es que son situaciones previsibles, pues desde el año pasado se ha venido hablando de los impactos que tendrá ‘El Niño’ en la economía, el medioambiente y la vida de las comunidades, tanto rurales como urbanas.

Es ahí cuando me pregunto ¿por qué siempre nos toma de sorpresa si es una situación anunciada? ¿Dónde están las oficinas de prevención del riesgo? 

Es inaudito que siempre, a última hora, estamos corriendo debido a que no se tomaron las acciones  necesarias, tampoco se hicieron las obras, menos el trabajo de sensibilización con las comunidades y al final hay que ‘apagar incendios’ de manera improvisada.

En el Atlántico, especialmente en las poblaciones ribereñas, el panorama es desolador: las altas temperaturas, la disminución de las precipitaciones y la sequía prolongada han afectado significativamente a nuestro entorno.

El sector ganadero es el más afectado: los insumos por las nubes y la falta de soluciones, en cuanto al problema de escasez de agua, golpean duro. Es ahí cuando pienso en la falta hacen nuestros distritos de riego.

Las comunidades rurales en el Atlántico tienen sed y los animales están muriendo, en parte, por la falta de planeación. Los expertos nos han avisado: el cambio climático es una realidad, vendrán inviernos más intensos y sequías más prolongadas, como ocurrió con la inundación de 2010 que tuvo como actor principal al hoy gobernador Eduardo Verano de la Rosa.

Celebro que el Gobernador se haya puesto al frente de la situación, especialmente por la gente de Campo de la Cruz y el corregimiento de Bohórquez. Eso sí, se necesita actuar con celeridad porque hay una preocupación evidente, sin duda. 

Este escenario nos exige un llamado a la acción. No podemos cerrar los ojos ante la realidad de un clima cambiante que afecta directamente a nuestra calidad de vida y al sustento de muchas familias en el Atlántico.

La decisión está en nuestras manos y en la capacidad de unirnos como comunidad frente a este desafío. Yo me sumo a esta tarea y desde la Asamblea haré todo por llegar a un futuro en el que la planeación sea la base para afrontar los efectos del cambio climático.